
Marta Cabeza Villanueva nace en Zaragoza en 1947.
Desde la infancia está unida al arte a través de la pintura y la poesía, caminando entre la inquietud y la búsqueda. Comenzó a exponer siendo aún adolescente y trabajó posteriormente en diseño e interiorismo.
En el año 70 cambió su residencia a Barcelona entrando en contacto con la actividad cinematográfica realizando ambientaciones cinematográficos y decorados.
En Barcelona nacen sus tres hijos.
A través de sus pinturas, expuestas en galerías de España y Francia, se acerca al camino del auto-conocimiento. Descubre que toda su obra artística es un reflejo de su vida emocional; dura, difícil, triste y muchas veces desoladora, preguntándose entonces:
¿Cómo puedo vender o regalar pinceladas de dolor, tristeza o angustia?
¿Hasta que punto esto es ético?
¿Qué sentido tiene el arte, si éste no nos aporta belleza?
Unas palabras de Nícolas Roerich: “El arte es para todos y unificará a la Humanidad, amor en acción”, calan muy profundo en su corazón y decide ser consecuente con lo que siente.
Aprende de los maestros que la vida le pone delante: Rebirthing, Cromoterapia, Flores del Dr Bach, Ecochamanismo...
En el verano del 92 recorre a pie el Camino de Santiago y quema un año después, más de 500 pinturas, aprovechando la hoguera de San Juan permitiéndose empezar de cero. A partir de entonces su obra cambia profundamente, ya que habiendo encontrado otros medios de vaciar y transformar sus emociones, su pintura empieza a mostrar lo mejor de ella misma.
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