| |
Es necesario que te des permiso para inundar tu Alma
de búsqueda y de reencuentro divino.
En ti está la oportunidad de usar tu libre albedrío
alejándolo de la personalidad y el deseo
para entregarlo después a tu Alma.
Y cuando te sientas preparada/o para usarlo desde el Alma,
puedes todos los días decirte:
“Me permito confiar y fluir.
Me permito usar y potenciar mis cualidades.
Me permito encontrar mi lugar en esta vida.
Me permito aprender a amar.
Me permito toda la ayuda que me merezco.
Me permito sentir y disfrutar en todo momento.
Me permito siempre ser yo misma/o, honesta/o y consecuente.
Me permito recibir toda la Luz que me pertenece.
Me permito despertar mi propia Luz divina.
Me permito confiar en las fuerzas invisibles de la Luz. |
|